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Divulgación

Qué es la tricología

La tricología es la disciplina que estudia el cabello y el cuero cabelludo. No mira solo el pelo que se ve, sino el terreno del que sale.

Una especialidad, no una moda

El tricólogo estudia el cabello y el cuero cabelludo desde la dermatología. Su trabajo empieza por observar: densidad, grosor del tallo, estado del folículo, condición de la piel que hay debajo. Con esa lectura se entiende en qué punto está un cabello.

La tricología no trabaja sobre el pelo que ya ha salido, sino sobre el folículo, que es la estructura viva que lo produce. Esa distinción explica por qué los cambios se ven con semanas o meses de diferencia, y no de un día para otro.

El cuero cabelludo también es piel

Se nos olvida, pero el cuero cabelludo es piel: tiene su propia barrera, su microbiota y sus glándulas. Cuando esa piel no está en condiciones, el cabello que crece de ella lo nota.

Por eso la tricología empieza por ahí y no por el largo: el terreno condiciona lo que sale de él.

El pelo que se ve es tejido muerto. Todo lo que decide su estado ocurre debajo de la piel.

Lo que se ve y lo que no

Un cuero cabelludo tiene del orden de cien mil folículos, y de cada uno sale un cabello con dos partes bien distintas. La raíz, alojada en el folículo bajo la piel, donde el pelo se forma y se alimenta. Y el tallo, la parte visible, que ya no tiene actividad biológica.

La cutícula es la capa exterior, formada por escamas superpuestas como las tejas de un tejado. Cuando están cerradas y alineadas, la superficie es lisa y refleja la luz. Cuando se levantan, la fibra pierde uniformidad y se enreda.

El córtex es la capa intermedia y la más gruesa. Aporta resistencia, elasticidad y color, porque es donde está la melanina.

La médula es el canal central. No está presente en todos los cabellos y es más frecuente en los gruesos.

Esta estructura explica por qué cuidar el cabello es, sobre todo, cuidar la cutícula: es la barrera que protege lo que hay dentro.

El cabello tiene un ciclo

Anágena La fase de crecimiento. Dura entre dos y siete años según la persona, es la más larga con diferencia y determina la longitud máxima que puede alcanzar un cabello. En un cuero cabelludo sano, la mayoría de los folículos están en ella.
Catágena La fase de transición. Dura unas dos o tres semanas. El folículo detiene la producción y se retrae.
Telógena La fase de reposo. Se prolonga unos dos o tres meses. El pelo permanece alojado sin crecer hasta que se desprende y el folículo empieza un ciclo nuevo.

El cabello en cifras

100.000 Folículos, de forma aproximada, en un cuero cabelludo
2 a 7 años Lo que puede durar la fase de crecimiento de un solo cabello
50 a 100 Cabellos que se desprenden al día de forma normal

No todo pasa en la cabeza

Genética Marca el grosor, la forma, la densidad y buena parte del comportamiento del folículo.
Hormonas Los cambios hormonales alteran el ciclo capilar, y se notan en el pelo con semanas de retraso respecto al cambio que los provoca.
Edad Con el tiempo el folículo produce fibra más fina y la fase de crecimiento se acorta.
Alimentación El cabello es de los últimos tejidos en recibir nutrientes. Cuando el aporte es justo, el organismo lo prioriza en otras funciones.
Descanso y estrés El estrés sostenido influye en el ciclo, y el efecto se ve meses después del episodio que lo provoca.
Agresiones externas El calor, la decoloración, los tintes, el cloro, la sal y la fricción actúan sobre la cutícula, que es la capa que no se regenera.

Cuándo consultar a un profesional

  • Una caída repentina y abundante, o que no remite en varios meses.
  • Pérdida de densidad localizada en una zona concreta.
  • Picor, descamación, enrojecimiento o dolor en el cuero cabelludo.
  • Cambios bruscos en la textura o el grosor del cabello.
  • Cabello que se rompe con facilidad sin causa aparente.

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